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Vive A Gran Escala

Cómo Evitar El Error De Hacer Un Cambio Profesional Impulsivo

Cómo Evitar El Error De Hacer Un Cambio Profesional Impulsivo

¿Estás desesperado no solo por renunciar sino por cambiar de profesión? ¿Harías lo que fuera para poder salirte?

Quizá estés próximo a tener una reacción impulsiva en tu cambio profesional.

Estas “hasta el gorro” en tu trabajo.

Solo esperas que termine tu día para irte.

Vas camino a casa.

Estás agotado.

Desde que inició el día, las cosas salieron mal.

Algunas personas de tu trabajo te hicieron el día más que complicado.

Además, has estado ocultando tu enojo todo el día.

Te comienzas a preguntar para que estás haciendo todo esto.

¿Por qué estás tan estresado?

Ni siquiera te importa en realidad. Ya no tienes el mismo interés en tu trabajo desde hace varios meses.

Llegas a tu casa, quieres sentarte o acostarte incluso, sientes pesadez en tu cuerpo.

Y aún con todo ese cansancio tu mente comienza con las preocupaciones.

Ya no puedes seguir así.

Tienes que hacer algo. Te tienes que salir.

Tienes que encontrar algo distinto.

¿Qué vas a hacer? ¿Cómo vas a salir de esta situación?

¿De verdad puedo encontrar algo que me guste? o ¿solo es una pérdida de tiempo?

¿Te estarás obsesionando con algo que es una simple ilusión?

Y una cosa que te dices es: “Lo que sí sé, es que si logro salir de aquí, no vuelvo a hacer nada de lo que hoy hago nunca más.”

¿Te suena familiar?

Si sientes que todo en tu trabajo está mal, parece que tienes que dar un giro de 180 grados. Quisieras moverte y dejar atrás esto.

Tal vez te toca estar en constante contacto y apoyar a otras personas y ahora has decidido no ayudar a esos malagradecidos nunca más.

Quizá hayas hasta pensado en que estarías mejor por tu cuenta. O incluso es hora de iniciar tu negocio.

Si estás harto de que tu tiempo dependa de alguien más, puede ser que hayas evaluado la opción como freelancer, o buscar hacer trabajo remoto, desde casa o cualquier lugar.

O si tu profesión la sientes sin sentido, sin pasión, comienzas a buscar empleos relacionados con algo de impacto social.

Si todo se siente tan horrible, es lógico buscar alejarte lo más posible en dirección opuesta ¿Tiene sentido? ¿O no?

Ese giro hacia un lugar completamente diferente quizá sea la cosa más lógica y puede ser que te lleve a donde tú quieres. Pero definitivamente es riesgoso.

Esto es lo que se llama un cambio o reacción impulsiva.

Pero ¿qué es un cambio impulsivo? ¿Existe otra opción?

Cambio Impulsivo

Un cambio impulsivo es algo que es motivado por tu pasado.

Los principales disparadores o motivadores para que lleves a cabo un cambio reaccionando impulsivamente son las emociones negativas provocadas por desempeñar un trabajo que no es el adecuado para ti.

Muchas veces se recomienda revisar lo que no te gusta, y aunque esto es un buen inicio para saber qué es lo que quieres, en esta situación en específico incrementa el riesgo de reaccionar “al borras” como se dice.

Es decir, a “lo güey”, sin pensar mucho la decisión.

Además del riesgo de reaccionar así existen otros:

Alejarse de más

Algunas personas en ese sentimiento de malestar abundante hacia el trabajo que desempeñan y/o la empresa en la que laboran confunden algunos detalles finos.

Es decir, tienen un lado ciego, están sesgados en su espiral de emociones negativas.

Por ejemplo, una persona con la que trabajé en esto, tenía excelentes habilidades de influencia y comunicación.

Él me platicaba su historia de cómo es que la empresa le indicaba órdenes para que él manipulara a las personas a su cargo para que hicieran lo que la empresa necesitaba.

Se sentía mal con ello.

Entonces él se inscribió a la policía federal. Al inicio estaba muy contento ya que además se alejó completamente de su antigua profesión en ventas.

Pero luego algo comenzó a cambiar.

Él extrañaba muchos aspectos de su anterior trabajo. Y entonces era con él con quien se apoyaban para cuestiones de entablar conversaciones con el jefe o en alguna situación donde había que tratar con personas difíciles en algún incidente.

Sus compañeros sabían que él era bueno con las palabras y tenía la habilidad para que los demás abrieran sus oídos y lo escucharan.

Ahí se dio cuenta de que aún le agradaba mucho lo que hacía y que solo era el lugar y su ambiente lo que estaba mal.

Para ese momento sintió que ya era muy tarde, que “se tiró con todo y la cocina por la ventana”, algo así como lo que dice el dicho por acá en México.

Esta reacción fue, vista desde afuera, lógica. Pero analizando de cerca de dónde surgió, los sentimientos de culpa o vergüenza sobre lo que hizo en su puesto de ventas, resulta que fue el relacionar falsamente esto lo que disparó este cambio profesional.

Hacer el cambio hacia algo desconocido

En el caso de otra persona que tenía más de doce años en su empleo en el área legal, a pesar de que en esta empresa había crecido llego el punto en el que ya no quería estar ahí.

Con un buen sueldo, estabilidad laboral y una familia que mantener decidió renunciar.

En su caso, se había vuelto un empleado confiable y a quien su habilidad para relacionarse durante todos esos años en los tribunales le ayudaron mucho en su crecimiento.

Todos sabían que si había algún problema en algún caso podían acudir a él para argumentar ante las personas correspondientes y en muchos salir adelante.

Hacia afuera él demostraba ser alguien alegre y servicial, pero dentro de él había un sabor agrio.

En realidad estaba harto de que las personas le pidieran cosas todo el tiempo, diferentes departamentos dentro de la empresa, dependencias de gobierno, colegas, incluso personas que tenían mucha más experiencia.

Se sentía molesto, quería que todos lo dejaran en paz. Y no veía que eso fuera a suceder pronto.

Por otro lado, él había iniciado hacía unos ocho meses entrenamiento para Iron Man y además hizo una competencia.

Siempre le había gustado el deporte y disfrutó mucho todo ese tiempo. Decidió que convertirse en entrenador de Iron Man sería el antídoto perfecto para cambiar el rumbo de su vida profesional.

Estaba tan harto de todo lo que había vivido en estos años, y además tenía esta “película” de cómo sería su vida fitness, así que decidió embarcarse.

Tenía la idea de que se despertaría temprano por las mañanas publicando en Instagram su reloj especial para deportistas la hora de iniciar su entrenamiento 5:00am.

Que inspiraría a mucha gente por redes sociales y que de ahí vendrían personas interesadas en sus servicios además de sus contactos cercanos.

Después de ejercitarse seguiría su alimentación. Siguiente paso sería aprender más sobre su nueva profesión a la par de que conseguiría clientes y citas.

Además viajaría a los Iron Man en distintas partes del país y fuera de él.

Incluso el soñaba con ello por las noches.

Y resulta que no tenía idea en lo que se estaba metiendo. Rápidamente se dio cuenta de que no era nada bueno siendo su propio jefe.

Además de que trabajar en su casa por su cuenta es bastante solitario. Además el tiempo que pasaba entrenando y aprendiendo no se comparaba contra el tiempo que tenía que pasar contactando personas para entrenar así como otras actividades de prospección.

No extrañaba su antiguo trabajo, pero se dio cuenta que este camino no era mucho mejor.

En este caso, él hizo un cambio con reaccionando impulsivamente.

Queriendo hacer el salto tan lejos como fuera posible de su empleo o profesión anterior.

En ese punto y con ese sesgo en el que se encontraba en realidad no importaba a donde se hubiera ido, mientras que no fuera su oficina.

Pero después de un tiempo de buscar obtener clientes y no tener suficientes y extrañar el alboroto de su antiguo trabajo, entonces ya comenzó a importar.

Se dio cuenta de que en su urgencia por escapar, no se tomó el tiempo suficiente para ver la realidad de hacia dónde se estaba dirigiendo.

Se dio cuenta de que se embarcó a lo desconocido, y no estaba siendo lo que él había soñado.

Entonces ¿qué alternativa es la adecuada?

Un cambio profesional dirigido

Un cambio profesional dirigido se realiza desde enfoque de curiosidad y de investigación de lo que has aprendido de las experiencias pasadas sin arranques que te lleven de un extremo a otro.

En lugar de reaccionar basado en una mentalidad de “lo que sea menos esto”, tus acciones son llevadas por la información que recopilaste de forma objetiva e inquisitiva.

1. Busca excesos de negatividad y sé específico sobre lo que no está funcionando.

Un cambio impulsivo surge cuando permites que uno o dos aspectos negativos de tu carrera profesional manchen todo lo que estás haciendo.

La persona de la primera historia relacionó las ventas con una emoción: la culpa. El peso de ese sentimiento manchó no solo su rol de ventas sino incluso su talento y habilidades.

Una vez que la persona identificó que no tiene que sentir culpa de sus habilidades y que no estaban estrechamente ligadas a su rol de ventas, entonces puede comenzar a buscar maneras en que pueda incorporar su facilidad para hablar y su habilidad con las personas en algo que de verdad signifique algo para él.

¿Qué tan específico puedes ser sobre lo que disfrutas y lo que no disfrutas sobre tu profesión?

¿Dónde detectas algún exceso de negatividad en tu actitud?

2. Evita la mentalidad de “lo que sea menos esto”, y prueba tus ideas

Un cambio dirigido se trata de conectar con la realidad, en lugar de estar ligado con el espiral emocional negativo y de pensamiento que generalmente va de la mano con una carrera que no disfrutas.

En el caso de la persona de la segunda historia tiene claro que la próxima vez que decida hacer su cambio profesional está preparado. Ya ha comenzado a probar con diferentes ideas que tiene en mente.

Son prototipos o experimentos de bajo riesgo para probar sus ideas.

Por ejemplo ha decidido ir a meetups de emprendimiento para relacionarse y ver más de cerca cómo es un emprendedor. Ha aceptado unirse a un despacho que él conocía como proveedor a medio tiempo.

De esta forma está evaluando si el emprendimiento realmente es algo que quiere y además ingresa dinero mientras realiza estos experimentos.

Cuando digo experimentos no me refiero a iniciar un negocio y luego otro etc.

Me refiero a entrevistas con personas que se dediquen a lo que más o menos tienes interés o curiosidad, o incluso ofrecerse a trabajar con ellos los fines de semana o en vacaciones, etc.

Son ese tipo de experimentos los que debes idear, planear y poner en práctica. Solo así podrás saber de forma más cercana a la realidad si es algo en lo que realmente quieres involucrarte.

¿Y qué hay de ti? ¿Sientes que reaccionas de manera impulsiva a tu situación actual? ¿Qué puedes aprender de las experiencias de estas personas? Cuéntame en los comentarios.

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Joel Gámez

Soy un apasionado de aprender y aplicar, y ayudo a empleados y emprendedores en transición profesional a descubrir lo que realmente quieren hacer con su carrera y su vida.
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